Se cierra el círculo.
Rindo tributo a ti mujer, por ser lo que fuiste,
por rescatarme de mi alma triste y solitaria.
Porque creíste en mí cuando ya no era nada
cuando todos no hacían más que darme la espalda.
A ti mujer, porque a pesar de todo me amaste
cuando pudiste no hacerlo y darte por vencida.
Por eso es que cuando llega la noche eres mi anhelo
y solo puedo recordarte con alegría.
Cuando mis fuerzas flaqueaban, allí estabas tú,
siempre a mi lado, como en mis sueños, peregrina.
Fuiste la torre en la que yacía mi esperanza,
mujer... no sé cuánto me dolerá tu partida.
Ahora ya puedes marcharte con el alba, y dejarme
en esta soledad de la que fuimos culpables.
No te despidas, no me dejes ningún recuerdo,
no sea que al despertar por la mañana te extrañe...
la verdad es que este es el que mas me gusta :)
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