lunes, 21 de enero de 2013

*Eva (חַוָּה)

Después de mucho habitas tú en mi tierra desierta,
dueña de todo, no haces sino honor a tu nombre.
He de recibirte con flores o con caricias
o con canciones nuestras, tan tuyas, tan mías entonces.

Así que decidiste venir a mi tierra desierta,
aquí los pasos forasteros retumban sin hacer ecos.
Este es mi reino y no es más de lo que aquí vemos
pero todo lo que ves es tuyo así que puedes tenerlo.

Sutil descubridora, tan fácil te hubiera sido perderte!
Pero llegaste y este lugar no te lo marqué en ningún atlas.
No sé como pudiste encontrarme aquí en mi extravío
en medio del desierto, donde hace mucho no crece nada...

Pero hoy es que creo que nadie más sino tú podría estar aquí.
Nadie más hubiera hecho este viaje sabiendo que era solo de ida,
pero tenías que ser tú, llena de amor, y a cambio no me has pedido nada,
y no tengo sino el honor de pagarte con lo que me queda de vida.

*: Eva, del hebreo: Ḥawwāh, (חַוָּה) "madre de los vivientes" o "dadora de vida".

No hay comentarios.:

Publicar un comentario