Amor, que duda no te quepa alguna
eres el dulce vivo vino añejo.
Mientras otro año por tu rostro cruza
más hermosa ante mis ojos te encuentro.
De mis viñedos fuiste la escogida,
de entre todas eres la más hermosa.
Mi alma de ti ahora se regocija,
sólo es por ti que rebosa mi copa.
Entre mis manos exprimí tu vida
te separé para mí de entre todas.
Por ti he esperado toda mi vida
no hay quien me separe de ti ahora.
Vino añejo, te has impregnado en mi alma
y en mi cuerpo, tu aroma es el de siempre.
Con un poco de ti mi alma se sacia
y ya no tengo miedo de perderte.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario