Guerrera, quien va cabalgando hacia la batalla.
Bajo tus alas yace la amplitud de la tierra
y forjas tu acero en la fragua de la mañana.
Aprendí a sobrevivir tus asaltos nocturnos
para poder seguir con vida por las mañanas.
Pero tú, sedienta de sangre, eres incansable
y al luchar contigo mis fuerzas me abandonaban.
Por eso fui tomado prisionero en tus manos
y me hiciste probar la aflicción de muy cerca.
Me sustentaste con tus odios y rencores
y deserté de tu nombre y tu soledad negra.
Mas ya se va acercando la hora de mi venganza
en la que ni tú ni nadie ha de poder conmigo.Caeré sobre ti por sorpresa, por la noche,
como un trueno y para ti todo estará perdido.

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