de esas, nuestras palabras, que suenan a tu nombre.
Así puedo llevarte conmigo en todas ellas
Así puedo llevarte conmigo en todas ellas
como lleva consigo a las estrellas la noche.
Eras como la más pequeña del firmamento
donde caben los sueños y la amplitud del tiempo.
También sencilla como una palabra de aliento
como una canción de luna que nace de adentro.
pues nuestro adiós se ha prolongado por mucho tiempo.
Aunque quizás, sin querer, te he estado despidiendo
desde mucho antes y también hoy, con este beso.
Por eso es que hoy he dispuesto para tu viaje
todo lo que he podido, pues nada te he negado.
También una carta con un secreto guardado:
que no era nada más que envejecer a tu lado.
